VALÈNCIA, 1 de diciembre. La ciudad de València continuará sin adoptar una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) debido a la falta de consenso en el ayuntamiento, lo que impide la implementación de la normativa necesaria. Sin este acuerdo, la entrada en vigor de las restricciones al tráfico propuestas para el inicio de 2026 queda en entredicho. Este tema ha sido objeto de debates en los plenos de octubre y noviembre y volvió a ser motivo de discusión en un extraordinario solicitado por la oposición, compuesta por Compromís y PSPV, que busca un entendimiento en este asunto.
El gobierno local, formado por el PP y Vox, se encuentra fracturado en torno a la cuestión de la ZBE. Vox se opone firmemente a cualquier plan que implique la creación de esta zona, argumentando que restringe la libertad de los ciudadanos y representa una "imposición" del Gobierno central. Mientras tanto, el diálogo entre los 'populares', quienes controlan la Alcaldía y la Concejalía de Movilidad, y los partidos opositores sigue sin establecerse.
Durante la sesión extraordinaria, el PP y Vox votaron en contra de la moción presentada por Compromís y PSPV, lo que provocó su rechazo. La oposición instaba al PP a superar la actual parálisis y a establecer una ZBE completa y eficaz, resaltando que la ciudad podría perder recursos vitales que son esenciales para fomentar un modelo de ciudad sostenible y próspero acorde con el contexto europeo.
La concejal del PSPV, María Pérez, hizo un llamado para implementar "una ZBE efectiva contra la contaminación", que incluya ayudas para familias en situación de vulnerabilidad, exenciones para personas con movilidad reducida y un enfoque gradual hacia su instauración. Pérez criticó a los 'populares', acusándolos de evitar la negociación y negarse a reconocer el grave problema de la calidad del aire, advirtiendo que València podría perder hasta "150 millones de euros".
La portavoz de Compromís, Papi Robles, expresó su pesar por la inminente pérdida de esta importante suma y subrayó la falta de atención hacia la salud de los ciudadanos. Robles también cuestionó al PP por su actitud evasiva y enfatizó la responsabilidad del bloque opositor al plantear un pleno extraordinario para consensuar una ZBE que ayude a reducir la contaminación. Asimismo, criticó a la alcaldesa, María José Catalá (PP), por intentar desviar la responsabilidad hacia otros y por ceder a las posturas de Vox.
El concejal de Movilidad, Jesús Carbonell (PP), defendió que la oposición está confundiendo la discusión sobre la ZBE con otros asuntos no relacionados y afirmó que no existe voluntad de negociación por parte de Compromís y PSPV. Calificó la moción de la oposición como un "brindis al sol" que carece de contenido útil, dado que no se presenta un texto de ordenanza viable, un resultado de que "PSOE y Compromís no han querido", mientras que Vox se retira de la discusión.
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