VALÈNCIA, 29 de marzo. Un tribunal de la Audiencia Provincial de Jaén ha dictado sentencia condenatoria contra un individuo originario de València, al que se le impone una pena de tres años, un mes y un día de prisión por su intento de asesinar al propietario de un bar en Jaén, motivado por lo que se ha calificado como un ajuste de cuentas.
Según ha informado Europa Press, la sentencia establece que el acusado ha sido hallado culpable de tentativa de homicidio y tenencia ilícita de armas. La resolución del tribunal contempla una circunstancia atenuante significativa relacionada con dilaciones en el proceso, una condición que ha sido reconocida por el propio condenado al alcanzar un acuerdo con la acusación.
En términos de responsabilidad civil, el hombre, que ha contado con la representación del abogado Emilio Pérez Mora, está obligado a indemnizar a la víctima con una suma de 150 euros por las lesiones infligidas, además de los intereses correspondientes.
Los hechos se remontan a mayo de 2017, cuando el condenado, quien tiene antecedentes delictivos, junto a otro individuo que también está bajo investigación, tramaron un plan para eliminar al dueño de un establecimiento en Iznatoraf, Jaén.
Concretamente, el día 27 de ese mes, el segundo implicado estuvo realizando vigilancias en el bar para asegurarse de que solo estuvieran presentes el propietario y su esposa. Aproximadamente a las 4:45 horas de la madrugada, el condenado ingresó al local portando una pistola cargada y lista para disparar.
Con la firme intención de acabar con la vida del propietario, le exigió que le entregara “la plata”, intentando disfrazar su acción como un robo, aunque el fin real era asesinarlo, tal como se detalla en la sentencia.
Gracias a la rápida reacción del dueño del bar, que se abalanzó sobre su atacante, no se llegó a producir el disparo. Durante el forcejeo, el condenado cayó al suelo, lo que permitió a la víctima huir del lugar.
En un momento de la fuga, el propietario advierte que solo el acusado lo perseguía, lo que lo llevó a ocultarse. Cuando el agresor pasó cerca, el propietario se lanzó sobre él, logrando derribarlo. Tras este nuevo enfrentamiento, el dueño del bar regresó al interior, donde su esposa había buscado refugio en el baño aterrorizada por la situación.
El intento de asesinato, motivado por un "ajuste de cuentas", se relaciona con la implicación del propietario en un caso previo de tráfico de drogas y su condena por un homicidio en Tarragona, según se ha conocido en la resolución del caso.
El arma utilizada en el ataque, una pistola semiautomática marca Beretta modelo 70 de calibre 7,65 mm, se encontraba en condiciones óptimas para disuadir, pero carecía de número de serie y otros identificadores, lo que la convierte en un arma ilegal. La víctima, a pesar de las contusiones sufridas durante los forcejeos, solamente necesitó atención médica inicial.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.