VIBRA: cómo la estimulación multisensorial mejora la experiencia musical de personas con discapacidad auditiva
Más de 430 millones de personas en todo el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva, según la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, los espacios culturales y musicales continúan diseñándose mayoritariamente para quienes pueden escuchar. Frente a esta realidad, la Universitat Politècnica de València desarrolla VIBRA, un proyecto de investigación centrado en crear experiencias musicales inclusivas para personas sordas o con discapacidad auditiva.
El estudio, liderado por la investigadora postdoctoral Claudia Goyes Yepez, busca evaluar cómo diferentes estímulos sensoriales y herramientas de accesibilidad, como subtitulado, interpretación en lengua de signos, bucle magnético y chalecos vibratorios, pueden transformar la percepción musical. La iniciativa nace de una experiencia personal de la investigadora, quien usa implantes auditivos y enfrenta las barreras culturales de la música para las personas sordas.
Desde una perspectiva política, el proyecto refleja una creciente atención a la accesibilidad y la inclusión en la cultura, en línea con las políticas públicas que promueven la igualdad de derechos. La colaboración entre instituciones, organizaciones y profesionales del sector sanitario y social evidencia un compromiso colectivo para eliminar obstáculos en el acceso a la cultura y la música.
Este enfoque también puede influir en futuras legislaciones y en la adaptación de espacios culturales, promoviendo normativas que favorezcan experiencias multisensoriales y tecnologías inclusivas. La iniciativa busca no solo generar evidencia científica, sino también impulsar cambios en el diseño de eventos y espacios culturales, alineándose con los objetivos de la política valenciana en materia de derechos sociales y culturales.
De cara al futuro, VIBRA representa un paso hacia una cultura más accesible y participativa. La innovación en la experiencia musical y la integración de tecnologías emergentes pueden marcar un precedente en la creación de espacios culturales inclusivos, en línea con la agenda europea y española de derechos para las personas con discapacidad.