El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha expresado su descontento hacia la forma en que se han llevado a cabo las recientes protestas de los bomberos, calificando su actuación como una "vergüenza" para el desarrollo de los plenos municipales.
Este jueves, durante la sesión ordinaria de marzo, un grupo de bomberos del consistorio alicantino interrumpió el debate al alzar sus voces en demanda de mejores condiciones laborales, dirigiéndose directamente al alcalde con gritos de "¡cumple!" y "¡ven aquí a hablar con nosotros!". Como resultado, Barcala se vio obligado a desalojar a los manifestantes del salón, contando con la asistencia de agentes de la Policía Local para mantener el orden.
La manifestación tuvo lugar en el contexto de la aprobación de una modificación presupuestaria de más de 1,6 millones de euros, la cual recibió el respaldo del PP y Vox, en contraste con el rechazo de PSPV, Compromís y EU-Podem. Esta modificación tiene como propósito la mejora del Centro de Tratamiento de Residuos (Cetra) mediante la adquisición de nueva maquinaria destinada a la gestión de biorresiduos.
Barcala no ocultó su desaprobación ante las protestas y llamó la atención del portavoz de Compromís, Rafa Mas, a quien acusó de instigar el desorden al "jalear las protestas". Durante su intervención, Mas había manifestado su preocupación por la “situación precaria” y la falta de recursos que enfrentan los bomberos de la ciudad.
A pesar de las diferencias en los métodos de protesta, los grupos de PSPV, Vox y EU-Podem coincidieron en la necesidad de atender las "demandas" y el "fondo" de los reclamos de los bomberos. La concejala socialista Silvia Castell instó al alcalde a "escuchar" y "cumplir las promesas" realizadas a los trabajadores, mientras que Manolo Copé, portavoz de EU-Podem, advirtió que "las reivindicaciones deben ser escuchadas", sugiriendo que Barcala "no está a la altura" de las circunstancias.
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