CASTELLÓ, 18 de agosto.
La Guardia Civil ha iniciado una investigación contra un hombre de 28 años por presunto maltrato animal, tras descubrir la situación deplorable de once perros en la localidad de Benicarló. Según un comunicado del Seprona, el grupo especializado en protección de la naturaleza, la actuación fue motivada por un aviso de la Policía Local.
La intervención se llevó a cabo por la patrulla del Seprona de San Mateo, que recibió información sobre la presencia de varios perros en condiciones higiénicas precarias bajo el cuidado de una persona ajena a su propiedad. Al realizar la inspección, los agentes encontraron a once Bulldogs Americanos adultos, que presentaban signos evidentes de obesidad y, alarmantemente, cuatro de ellos tenían heridas ulcerosas infectadas y cubiertas de insectos. Además, se observó a una hembra a la que le habían amputado las orejas.
El escenario se tornó aún más inquietante al descubrir que los perros eran alimentados con carcasas de pollo crudas, en estado de descomposición, que se mantenían en un congelador inoperativo situado en el exterior de la vivienda. Estas condiciones no solo comprometían la salud y bienestar de los animales, sino que también levantaron serias preocupaciones sobre la falta de cuidados básicos por parte del individuo a cargo de ellos.
Los agentes también notaron que dos de los perros no estaban registrados en el RIVIA (Registro de Identificación de Animales de la Comunidad Valenciana) y no presentaban la documentación necesaria que acreditara su vacunación contra la rabia, que es obligatoria en la región. Como resultado de estos hallazgos, el cuidador ha sido investigado formalmente por presunto maltrato animal, lo que pone de relieve la necesidad de una mayor vigilancia y responsabilidad en la tenencia de mascotas.
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