La Acampada por la Vivienda en València mantiene su reivindicación ante amenazas ultraderechistas
La Acampada por la vivienda en València permanece instalada en la Plaza del Ayuntamiento, resistiendo ante amenazas y en demanda de medidas reales para solucionar la crisis habitacional. Desde su inicio tras una manifestación en octubre, reclaman regulación del mercado inmobiliario, control de precios y creación de vivienda pública. La movilización surge en un contexto político marcado por la inacción de las administraciones y el aumento de los precios de alquiler en la provincia, que en los últimos tres años ha subido un 70%. La protesta refleja la creciente tensión entre movimientos sociales y las políticas públicas, en un escenario donde la falta de respuestas efectivas alimenta el descontento social. La acampada también denuncia la influencia de fondos buitre y grandes propietarios, exigiendo expropiaciones y regulación del mercado para garantizar el derecho a una vivienda digna. La situación se complica en un entorno político donde el gobierno local y autonómico enfrentan presiones de diferentes colectivos, en un momento en que los actos del 9 d'Octubre coinciden con amenazas de grupos ultras y una posible escalada de violencia. La organización asegura que se defenderán de forma pacífica, respaldados por las fuerzas de seguridad, y llama a la ciudadanía a unirse en resistencia activa. La persistencia del movimiento social en València refleja el desafío de traducir en políticas concretas una demanda histórica que, en el contexto actual, se ha convertido en un símbolo de lucha colectiva por los derechos básicos.