Personal de prevención de incendios en la CV reivindica trabajo durante todo el año
El personal dedicado a la prevención de incendios en la Comunitat Valenciana solo trabaja entre tres y seis meses al año, a pesar de la necesidad de protección durante los doce meses. La protesta, convocada por STAS-Intersindical Valenciana y CCOO-PV, busca reclamar reconocimiento profesional y condiciones laborales dignas, en un contexto de aumento de riesgos por el cambio climático y la expansión de zonas rurales abandonadas.
La Generalitat ha asignado recursos limitados a estos profesionales, quienes desempeñan funciones clave en la detección y vigilancia de incendios. La falta de continuidad laboral impide una protección efectiva del monte y genera incertidumbre entre los trabajadores, que consideran que el estado actual no refleja la peligrosidad del entorno natural y las condiciones climáticas extremas.
Esta situación tiene implicaciones directas en la gestión de emergencias y en la seguridad de los espacios rurales, que se ven desprotegidos fuera de la temporada oficial de incendios. La protesta también denuncia la invisibilidad del trabajo de estos profesionales, quienes son esenciales en la primera respuesta ante incendios forestales y en la prevención del riesgo.
Desde el ámbito político, las protestas evidencian la falta de inversión y planificación a largo plazo en los recursos humanos y materiales destinados a la prevención de incendios, en un contexto de emergencia climática declarada. La Generalitat mantiene una postura de priorizar campañas estacionales, lo que genera debate sobre la necesidad de una estrategia más integral y sostenida en el tiempo.
La reclamación de los profesionales va más allá del reconocimiento económico; también exigen una mayor integración en las políticas forestales y una planificación que garantice su presencia durante todo el año. La problemática refleja un desafío estructural en la gestión de riesgos en entornos rurales y naturales, que requiere de decisiones políticas que prioricen la protección del patrimonio natural y la seguridad pública.
En un escenario de cambio climático acelerado, la tendencia hacia temporadas más largas de incendios hace imprescindible una reevaluación del modelo actual. La continuidad en la protección del monte y la dignificación del trabajo de estos profesionales son elementos clave para afrontar los próximos años con mayor resiliencia y eficacia.