Muere repentinamente una beluga rescatada en el Oceanogràfic de València
El Oceanogràfic de València ha informado de la muerte inesperada de Jelly Bean, una de las belugas rescatadas en Canadá, el pasado 18 de septiembre. La beluga falleció durante la noche, pese a la supervisión continua del equipo veterinario tras presentar dificultades en su alimentación en los días previos.
Jelly Bean fue trasladada a València en una operación internacional que incluyó a otras belugas y delfines, en un contexto de cierre y abandono del parque Marineland Canadá. Desde su llegada, el centro ha realizado un seguimiento exhaustivo para garantizar su adaptación y salud, en un proceso que continúa con los otros animales rescatados.
La causa de su fallecimiento aún no se ha determinado y se realizará una necropsia en colaboración con expertos de la Universidad CEU Cardenal Herrera. La pérdida de Jelly Bean genera preocupación sobre las condiciones y cuidados en los centros de rescate y su impacto en la conservación de estos animales.
Este suceso llega en un contexto político donde la protección del medio marino y la gestión de especies en cautividad son temas de debate. La operación de rescate, impulsada en parte por organismos internacionales y con financiación pública, ha sido criticada por sectores que cuestionan las condiciones de los animales en estos centros.
La situación pone de relieve la necesidad de fortalecer las políticas de conservación y bienestar animal, así como la supervisión de las instalaciones dedicadas a especies marinas. La comunidad científica y ambientalista exige mayor transparencia y regulación en estos procedimientos.
A futuro, es probable que esta tragedia impulse revisiones en los protocolos de rescate y en las condiciones de los animales en centros como el Oceanogràfic, en línea con las demandas de protección del medio ambiente y el bienestar animal en la política comunitaria.