Reconstrucción tras la dana: 10.000 millones ejecutados y años de obras por delante
El Gobierno ha ejecutado más de 10.000 M€ en ayudas tras la dana de 2024. La comisionada prevé años de obras pendientes, sobre todo en saneamiento.
El Gobierno ha ejecutado más de 10.000 millones de euros en ayudas a personas, viviendas, empresas y autónomos, y 3.000 millones en infraestructuras públicas, dos años después de la dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 233 víctimas mortales. Así lo sostiene Zulima Pérez, comisionada del Gobierno para la reconstrucción, en una entrevista con Europa Press.
La comisionada reconoce un avance «fundamental», pero admite que el proceso está lejos de concluir. Calcula que todavía faltan años para darlo por cerrado, sobre todo en materia de saneamiento y alcantarillado, donde algunos municipios deberán renovar prácticamente toda su red.
El contexto es el de una reconstrucción compleja: no basta con reponer lo dañado, porque las ciudades siguen habitadas mientras se ejecutan las obras. Por ello, las actuaciones deberán desarrollarse por fases, lo que alarga los plazos. Según las cifras oficiales, se han invertido más de 230 millones en obras de emergencia en ríos y barrancos, y están en licitación actuaciones como la adecuación del barranco de la Saleta.
En el plano institucional, la relación entre el Ejecutivo central y la Generalitat se presenta como cordial, aunque las críticas cruzadas han sido constantes. La comisión mixta de coordinación quedó en suspenso por la campaña electoral, si bien la comisionada asegura que la colaboración continúa. Pérez también señala una carencia: en numerosas obras se ha repuesto lo existente sin incorporar mejoras en la capacidad hidráulica, una demanda que han trasladado alcaldes, vecinos y asociaciones.
Las implicaciones van más allá de la obra pública. La comisionada vincula la reconstrucción con la preparación frente al cambio climático y con el papel del sector público en la gestión de emergencias. Advierte, en términos políticos, de los riesgos que supondría una reducción de la administración para la seguridad ciudadana, y defiende el trabajo de la comisión de expertos como herramienta de decisión rápida en una catástrofe.
Por último, la perspectiva a medio plazo está marcada por la prevención. Los avisos meteorológicos y la información a la ciudadanía han mejorado respecto a 2024, como se vio con la dana Adam. El reto será que las inversiones actuales reduzcan el riesgo de nuevas inundaciones y que la reconstrucción, además de devolver la normalidad, deje territorios más resilientes.