Qué hay detrás de la nueva Conselleria de Servicios Sociales y Justicia de la Generalitat
El Consell crea la Conselleria de Servicios Sociales y Justicia tras el cese de Elena Albalat, que deja el cargo para ir en la lista del PP por Castellón.
La Generalitat Valenciana ha creado la Conselleria de Servicios Sociales y Justicia, que concentra políticas sociales, justicia y participación ciudadana. El decreto, publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), la convierte en el tercer departamento con más presupuesto del Consell.
La nueva estructura nace tras el cese de Elena Albalat como consellera de Servicios Sociales. Albalat deja el cargo para encabezar la lista del PP al Congreso por Castellón en las próximas elecciones generales. Su sustitución obligó a reorganizar el Ejecutivo autonómico.
La dirección del nuevo departamento recae en Nuria Martínez, hasta ahora titular de Justicia, Transparencia y Participación. El Consell justifica la fusión en el principio de continuidad administrativa. Según el Ejecutivo, así se evita paralizar la tramitación de expedientes y se garantiza la prestación de los servicios públicos sin interrupciones.
El decreto asigna al departamento competencias en políticas de prestación social, dependencia, personas mayores, discapacidad, familia, infancia y adolescencia, adopciones, cooperación al desarrollo y voluntariado. También asume materias jurídicas como la gestión de consultas populares, el autogobierno de los colegios profesionales, fundaciones, asociaciones, registros y notariado, además de protección de datos, transparencia, buen gobierno y participación ciudadana.
La reorganización integra en el nuevo departamento las secretarías autonómicas que antes dependían de Servicios Sociales y de Justicia, que mantienen sus denominaciones. Su unificación bajo una misma consellería supone reagrupar áreas que hasta ahora funcionaban por separado y concentra un volumen considerable de gestión pública en una sola estructura.
Con este cambio, el Consell queda organizado en once departamentos: la Presidencia de la Generalitat y diez consellerias, incluidas tres vicepresidencias. La decisión refleja una estrategia de reagrupación de competencias con impacto directo en la gestión de servicios esenciales, y el tiempo dirá si la integración mejora la eficacia administrativa o si genera nuevas cargas de coordinación en un departamento de gran tamaño.